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jueves, 6 de noviembre de 2014

Chipa mestizo, preparación tradicional

El " chipa apo" en semana santa es una tradición. Abuelas, tías, madres, hijos todos alrededor de la mesa para amasar y darle las particulares formas a la masa; "lopi" "jacare" "argolla" son las más tradicionales.

INGREDIENTES

Para 2 docenas aprox
  • 1 kg de almidón (aramirô)
  • 300 grs de harina de maiz (avati ku'i)
  • 300 grs de grasa de cerdo (kure ñandy)
  • 5 huevos medianos (rygausu rupi'a)
  • 500 grs de queso estacionado (kesu tuja)
  • 1 cda al ras de sal (juky)
  • 20 grs de anis
  • Suero, o leche cant. nec. (aprox 100 ml)
  • Si es posible; hoja de banana (pakova rogue)

PREPARACIÓN

En un recipiente batir con las manos la grasa de cerdo hasta que quede bien blaco.
Agregar los huevos de a uno sin dejar de batir.
Agregar el anis y el queso desmenuzado.
Disolver la sal en un poco de suero y añadir a la mezcla.
Agregar la harina de maiz y mezclar muy bien. Agregar el almidon de a poco.
Por último agregar el suero, según la cantidad que necesite la masa.Dejar reposar la masa unos 20 minutos, tapada con un lienzo o un mantel.
Esto lo hacemos mientras se calienta el tatakua... si hacemos en horno precalentamos a 180º- 200º
Tomar una parte de la masa, volcar sobre la mesa y comenzar a amasar hasta lograr una masa compacta y suave.
Formar bastones y cortarlos de igual tamaño .
Hacer las figuras: argolla, pa’i akã, en rombo, karapã (medialuna), puku’i (alargados), trenzado, palomitas, etc
Colocar cada chipá sobre el pakova rogue (hoja de banano), y taparlos con un trapo mientras damos molde a toda la masa.
Una vez que el tatakua esté bien caliente, limpiamos y quitamos las brasas. Con la ayuda de una pala de madera, meter las chipás uno a uno sin perder mucho tiempo para que no se enfríe el tatakua.
Si hacemos en horno convencional también no dejar mucho tiempo el horno abierto.
Cocinar por unos 15 a 20 minutos a Tº fuerte.

CONSEJO para mantener las chipas blandas: al sacar del horno o tatakua guardamos las chipas en un recipiente con hojas de banana como base o fondo.

OTRO truco para que las chipas no se endurezcan es no cocinarlo durante mucho tiempo. Bastan 15-20 min para que quede bien cocida.



Fuente: tembiuparaguay

martes, 30 de septiembre de 2014

Chipá Pirú - Un tipo de chipá.


Es una de las 70 variedades identificadas de “chipa”, nombre genérico en la gastronomía popular paraguaya para designar a tortas o galletas de diversa forma y textura que tienen como base para su preparado el almidón (polisacárido de reserva alimenticia predominante en las plantas, que proporciona el 70-80% de las calorías consumidas por los humanos de todo el mundo), la grasa (de pella de vaca, o de cerdo) y el queso fresco y, en la mayoría de los casos, la harina de maíz.

La “chipa pirú” es una pequeña rosquilla abizcochada de no más de dos centímetros de diámetro, enormemente crocante (allí radica el secreto de su sabor) y que se utiliza fundamentalmente para acompañar desayunos y meriendas. Popularmente, una frase que se escucha con recurrencia cuando se habla de la “chipa pirú” es que “no se puede parar de comerlas…”

En cuanto “chipa” hace parte del denominado “Tyra”, nombre guaraní que designa a todo alimento que se consume para acompañar el “mate cocido”, la leche o el café, o que simplemente se prepara para fungir de complemento de otros platos.

Como todo plato del arte culinario del Paraguay, la “chipa pirú” es rica en valores proteicos y calóricos, por razones históricas plena y científicamente comprobadas*.

Origen del Nombre


El nombre “chipa pirú” deriva de dos vocablos de origen guaraní: “chipa“, nombre genérico en la gastronomía popular paraguaya para designar a la galleta o torta de diversa forma y textura que tienen com base para su preparación al almidón, la grasa, el queso fresco y la harina de maíz, y “pirú”, que significa flaco, fino, delgado o enjuto y que, en esta acepción para la rosquita, se traduce en “seco”. La “chipa pirú” es, pues, la chipa delgada o flaca y seca, características que definen la variedad y la vuelven única en la familia de las “chipas”.

Ingredientes


Para el preparado de la masa de la “chipa pirú” tradicional, se utilizan grasa de vaca (pella), huevos, queso Paraguay, almidón, anís, sal y leche cuajada.

Preparación


Se inicia el proceso con el batido de la grasa con las manos y en un recipiente de madera, hasta que logre consistencia espumosa y color blanco.

Se agregan los huevos batidos y a punto de torre y el queso pisado, batiendo hasta obtener una mezcla esponjosa. Se añaden entonces el almidón, el anís y la sal disuelta en leche cuajada y se amasa todo hasta lograr una mezcla perfecta.

Se preparan las roscas pequeñas y se las lleva a horno caliente (200°) de 15 a 20 minutos, controlando que no se lleguen a dorar. Se retiran las roscas y se raspa la parte de debajo de las mismas con un cuchillo, se enciman las roscas “limpias” y se las lleva a horno suave (120°) durante 20 minutos más.

Dato adicional de interés


Según algunos estudiosos de la historia social del Paraguay, toda la gastronomía popular paraguaya que se solidifica como pequeña industria familiar luego de la Guerra del Paraguay contra la Triple Alianza (Argentina,Brasil y Uruguay, entre 1864 y 1870), es muy contundente en contenido calórico pues la situación que sobrevino en el país luego del genocidio que significó ese gran conflicto bélico hizo que los alimentos escasearan, por cuya razón toda la cocina paraguaya tiene alto contenido proteico atendiendo al hecho de que las comidas diarias eran escasas.



Fuente: es.wikipedia.org

viernes, 26 de septiembre de 2014

Chipa frola, lo nuevo en las artes culinarias del Paraguay.

Un brote de sentimiento tradicionalista, me llevó la pasada Semana Santa a preparar chipá en casa(*). Ciertamente cada año saco a flote mi pasado panadero pero esta vez hice mucha masa y llegó el Domingo de Pascua y no agoté las reservas del preparado.



Tenía dos opciones. Una era ir metiendo al horno cada día antes del desayuno cantidades determinadas de chipá para la jornada y la otra era ver qué opciones adicionales había. Hice chipá el lunes, el martes pero anoche pensé que debía haber una salida diferente.

Eché a rodar la creatividad y vengo a informarles que habrá un antes y un después de hoy, en el chipá apó (preparación del chipá). Sobre la masa que me sobraba coloqué una capa de dulce de guayaba y metí al horno una especie de tarta que resultó ser nada más y nada menos que una Chipa Frola, vale decir, pasta frola con masa de chipá.

Sus cualidades organolépticas son sensacionales. Me declaro el inventor de este bocado que puedo predecir, todos los paraguayos que viven en estas comarcas y los de ultramar, lo van a experimentar. Incluso voy a profetizar su próxima explotación y éxito comercial.

Aclaro que hice el chipa frola con lo último de masa que me quedaba y ya no sobraba para preparar las cintas que se colocan encima del dulce como un entramado. Mientras disfruto del sabor apasionante de mi primer chipa frola, comparto con todos este descubrimiento y que todos tengan un buen provecho.

(*) El chipá es un panificado autóctono paraguayo que puede hacerse de almidón o harina de maíz.



Mural rinde tributo a la fabricación de chipa

Un colorido mural que representa el proceso de elaboración y venta de la chipa fue pintado el 13 de Agosto por el artista Rolo Ocampos, en el patio de la planta baja del Shopping Mariscal (Paraguay).

El artista Rolo Ocampos trabaja en el mural dedicado a la chipa, que pintó en el patio del Shopping Mariscal.

La pintura tiene unos 3 metros de largo por 9 metros de ancho.

Refirió que el mismo fue realizado a pedido de la empresa Hijas de Feliciana Fariña y que ya viene con una pequeña historia de otros murales anteriores. Destacó que siempre le pareció pintoresco el oficio de las chiperas, al tiempo de señalar que para llevar a cabo esta obra se interiorizó de todo el proceso de elaboración de este alimento típico, visitando la fábrica de la citada firma.

“Es bastante interesante cómo se mueve, cómo están organizados, casi todas son mujeres”, refirió.

En cuanto al tiempo de trabajo, Ocampos destacó que la elaboración del mural le demandó unas 15 horas, distribuidas en dos jornadas.

Recientemente, el Congreso Nacional sancionó una ley que establece el segundo viernes de agosto como el Día Nacional de la Chipa. La promulgación dependerá del Poder Ejecutivo.

Fuente: abc.com.py

domingo, 21 de septiembre de 2014

Chipa sana con novedosos ingredientes

El chef Jorge Leiva cuenta cuales son las opciones a tener en cuenta para lograr una chipa saludable y de paso diversificar los ingredientes.
Hacer y consumir chipa durante la Semana Santa es una tradición paraguaya. Actualmente existen varios ingredientes novedosos que podríamos incorporar a la receta, como semillas de chía, hierbas, sésamo y una infinidad de opciones más. El chef Jorge Leiva comenta que lo principal es que nos animemos a diversificar los ingredientes.


Cada año, volvemos a recordar cómo se elabora la tradicional chipa. Muchas veces nos cuesta salirnos de lo que estamos acostumbrados y más cuando se trata de una receta tradicional. Según el chef Jorge Leiva, solo se requieren ganas para variar la receta y de paso descubrir nuevos sabores. Él nos presenta algunas ideas interesantes que también servirán para lograr que las chipas puedan ser más sanas para el cuerpo.

El chef sostiene que la mejor receta es la que se prepara en la casa, con la familia y es por eso que podemos permitirnos salirnos de lo tradicional para "agiornarnos" a productos que se consumen actualmente y que son considerados saludables para el organismo.

El secreto para lograr comidas más sanas está en reducir ciertas cosas. Lo primero que aconseja es usar la mitad de la sal a la que estamos acostumbrados, ya que la sal genera mucha retención de líquidos.
Otra cuestión en el caso de las chipas es variar el tipo de queso. En vez de utilizar solo queso, se puede optar por utilizar mitad ricota y mitad queso Paraguay, o bien, los quesos bajos en grasas. Con esto se ahorra un 50% de materia grasa.


Los diversos ingredientes que pueden incorporarse a la chipa. Fuente: GentilezaUn consejo para lograr eliminar más grasa, es hidratar bastante la masa de la chipa, colocando mucha agua o leche, con eso se puede bajar la cantidad de grasa. También se recomienda cocinar solo la masa que se va consumir para evitar que la chipa se endurezca con el correr de los días.
Incorporar semillas de chía, de sésamo, finas hierbas, o incluso rellenar la masa de acelga o espinaca, son otras opciones para lograr una chipa saludable, ya que se incorporan fibras a la receta. Con estos tips se puede cambiar la idea de que nuestra comida es grasosa y muy calórica.
"El tema de la chipa es algo tradicional pero hay que rescatar algo que nos olvidamos, debemos agiornarnos a lo que hoy se consume, como el caso de fibra", sostiene el chef.
Jorge Leiva indica que son varias las opciones para elaborar las chipas, que incluso se puede poner relleno de dulce de guayaba, o trozos de chocolates, si nos animamos a tener un sabor dulce.

Opciones de alimentos sanos para el Viernes Santo

En cuanto al Viernes Santo, el Chef Jorge Leiva comentó que una opción interesante a tener en cuenta para el Viernes Santo es el pescado, para las personas que buscan una opción que no sea carne roja.

Y en el caso del pescado existe una variedad interesante de acuerdo al bolsillo de cada uno. Sostuvo que con dos latas de atún se podría elaborar una tarta para seis personas. Del mismo modo, un preparado que contenga atún puede servir para el relleno de empanadas o para hacer un pastelón. Es una opción sana, rica, nutritiva y de paso se incorpora una carne nueva.

Otras opciones son la sardina o el pescado fresco, como la tilapia y el bagre, que se pueden conseguir a buen precio, ya que son producidos en estanques.

Finalmente, el chef Jorge Leiva comentó que la receta puede variar de acuerdo a los gustos de cada uno, lo principal es encontrar el equilibrio. "La mejor receta es la que a uno le gusta y la que uno hace", concluyó.


Fuente: ultimahora.com

lunes, 4 de agosto de 2014

Comidas de pobres, Comidas de ricos


Por Aurelio Schinini



En la Argentina colonial y virreinal se comía ciertas comidas que con el tiempo sufrió variaciones, donde las clases sociales eran más marcadas; en ese entonces se hablaba de una comida para pobres y otras la que comían los ricos. Se habla hasta ahora de una faena donde hay carnes de primera y otras de segunda, por ende la carne de primera era para la clase pudiente y la de segunda para los menos pudientes.
Las gargantas secas se aliviaban con limonadas, jugo de bananas, de naranjas, pero por sobre todo con mucho mate, también consumían alcoholes varios. El aguardiente era consumo de clases pobres, las clases altas en las mesas bien servidas degustaban brandy, coñac, hasta la champaña francesa.
En los almacenes de barrio, algo común era pedir yapa y el fiado, las libretas o las compras a pagar a los 15 o 30 días. Los traspasos de mercados, los almacenes que van desapareciendo, el aparecer de supermercados, hace que el gusto por la comida variase y los platos complejos cuya elaboración requiere tiempos que faltan hoy en día se reinvirtió y lo que antes comían los pobres hoy comen los ricos.
Ego Ducrot dice que “Para los pobres, los alimentos deben ser “rendidores”; para los sectores medios tienen que ser “ricos”, y para los de altos ingresos, esencialmente “light”.
La Unesco reconoce a la gastronomía como un bien cultural, que se debe mantener vivo un rasgo fundador y esencial de la identidad de sus pueblos, y proteger sus productos naturales, representantes de la biodiversidad terrestre y de incidir en sus propias socio-economías, valorar los productos, técnicas, hábitos y conocimientos que la agobiante publicidad ha devaluado.
Tratar de abordar el estudio de la gastronomía como patrimonio cultural, es incidir en la soberanía alimentaria, gastronomía sustentable y democrática.
Al hablar de pobres es priorizar la producción agrícola para alimentar a la población, estudiar el acceso de los campesinos a las semillas, a la tierra, al agua y de ahí a la famosa Reforma Agraria, se cree que la soberanía alimentaria es parte indisoluble de la Soberanía Nacional.
Preocuparse por la comida de los pobres es ubicar nuestro pensamiento en la gran población donde un 40% es gente carenciada, donde la economía es la de menos, ya que gran parte de esta población sufre de una pobreza cultural.



LOCRO


Palabra de origen quechua, constituyó una comida de los obreros, que en el fin de semana o en días festivos se reunían en familia o en rondas de amigos para comer la “comida del fin de semana”; llega a la Argentina desde España inspirada tal vez en el “cocido español” con huesos, algo de carne, largos hervores con garbanzos, porotos y verduras, esta inspiración en la época colonial hace que en el locro se pusiera la posible cantidad de huesos con carne, hervores de 5-7 horas, y se preparaba el día anterior, lo que los pobres y asalariados podrían conseguir, carnes y huesos de tercera, zapallo, choclo, papas y batatas y en el lo que los ricos ni probaban ni comían, tripas, mondongo, patas, osobucos; para poder ser digestas estas carnes se hervían por horas, tal vez por 2 días, a carbón y en espacios abiertos, sin que bullera, sin que hirviera y se cocine a fuego lento, el agregado de maíz, choclo y zapallo es argentino, tal vez precolonial, tal vez patagónico.
Con el correr de los años cada familia argentina tiene su propia receta, donde el patriarcado se adueña de la cocción, y el matriarcado apoya, es el hombre de la casa, también llamado “maestro locrero” el que cocina este plato. En el norte argentino se degusta caldudo, con bastante líquido, en el centro-sur es más seco, en el locro de Buenos Aires cuando vamos los correntinos al parecer nos falta líquido. La gelatina del locro, que desde la época colonial cocinaban nuestros obreros hoy en día, constituye un plato especial por el costo y solo se consume en días festivos invernales.

VACA RELLENA


Un clásico especial de la comida correntina es la “vaca rellena”, se faena una vaca, novillo o ternera, y se rellena en su parte interna con cerdo, gallinas, huevos, zapallo, choclos, cebollas, se costurea la parte abierta del animal y se ubica en un pozo con fuegos cuya brasas duran 48-72 horas a fuego lento, con brasas constantes.
Generalmente la vaca mantiene su cuero y así consume todo sus jugos. Es una comida que está ligada a las fiestas patronales y quienes lo cocinan dedican por lo menos 3-5 días, y es para servir a toda una comunidad.
Esta ligada la ofrenda del animal sacrificado, su cocción y el consumo así de un animal del lugar que se convierte en carne divina y para dar gracias. La gente lo come con cierta unción al principio luego con cierta gula, si está bien cocida, resulta una exquisitez, jugosa y sabrosa.





CARBONADA


Comida cuyana, con gran expansión por Argentina y Chile, llega a Bolivia, lo preparaban los cosechadores de frutos que recibían en parte de pago frutos, como toda comida criolla es del fin de semana y la que menos carne involucra, se prepara carnes trozadas(es una comida para ser consumida con cuchara) cebollas, zanahorias, choclos, ramas de apio, cebolla de verdeo y frutas que podrían ser frescas o secas, o tal vez frutas pasadas que luego del hervor se recomponía su gusto, lleva vino blanco torrontés en su preparación y tomate fresco, seco y en extracto.
Lo cocinaban el fin de semana, la cocción duraba horas, ya que la carne es la que podía conseguir, fresca, seca, encurtidas o charques, en la época colonial la receta era con carne de llama, se suele terminar la cocción dentro de un zapallo.
Al llegar la moda de la comida agridulce, en las clases sociales altas, este plato resultó ideal para sus propósitos. Llega a Buenos Aires en la época de la Colonia y logra conocerse en toda la Argentina, se podría servir con caldo o semi seco, terminada dentro de un zapallo que destacaba a la nota, pasa así de ser una comida de cosecheros cuyanos a la preferida de los grandes sabores.





PUCHERO


Uno de nuestros platos emblemático de comida diaria, en tiempos no tan lejanos se comía puchero diariamente, como primer plato, las clases asalariadas como plato único; se componía con carnes de segunda, especialmente huesos, y las verduras que se tenían a mano desde choclos, cebollas, ajo, zapallo, zanahoria, puerros, repollos, la parte líquida o “caldo” se consumía de almuerzo al medio día y se guardaba la parte sólida para la noche, que se llamaba “lo seco”, que podría ser directamente así o se salteaba con abundante cebolla de cabeza y cebolla de verdeo, las carnes con todo sus nervios y un agregado de huevos, que junto a las papas y zapallos constituye la “ropa vieja”(lo que sobró del caldo).
Las clases sociales más altas al caldo lo llaman “consomé” y se sirven en tazas especiales que pueden o no llevar fideos especiales o arroz. Lo gustoso en sí del puchero es la larga cocción de huesos y la carne casi desecha, donde las verduras pierden su personalidad e integran jugos sabrosos. Según fuere el cocinero se le agrega porotos. La cocción es en grandes ollas y sirve para almacenar en la heladera o freezer comida para varios días o combinar con otros platos como base. Se suele reemplazar la carne vacuna por charques, pollos o gallina.
Se dice que el puchero alimenta, ese era el concepto antiguo para hacerlo diario.
El puchero es un plato fundamental en los internados, los cuarteles y los hospitales (donde se cocina el puchero con poca carne de pollo y abundante papa y zapallo). En la actualidad, la oferta de sopas en sobres, sintéticas con sales artificiales hay para todos los gustos, muchas marcas comerciales, no reemplazan al caldo de nuestras casas.





SOPAS


Cuando se pierde el buen gusto y la paciencia se reemplaza por las “sopas sobre”, o por los “cubitos”, pero al fin en un estado gripal una sopa es saludable. Como también en los regímenes para adelgazar no se excluye a las sopas.
La fama del “caldo de gallina” que se ofrecía a toda parturienta después del parto, donde se hacía hervir por horas con verduras una gallina para reconstituir la salud de la parturienta, esta es una receta europea que llegó a las Américas en la Colonia. Como también la “sopa de gallina” para los de luna de miel, y la “sopita” que se le da a nuestros bebés y sería su primer plato a saborear, con zapallo y zanahoria en papillas.
Esta sopa inteligente en épocas pasadas era de gran importancia y el olor cuando se entraba a una casa por las mañanas era un clásico. Constituye un olor de familia, como los paraguayos que al caldo o puchero le agregan bolitas de harina de maíz llamada “bori-bori”, lleno de queso fresco.
En Corrientes es un clásico la “sopa de albóndigas”, (pelotitas de carne molida) la sopa de “zoó a puá”, gran influencia guaranítica, talvez de guaraníes de la época moderna, los indígenas precolombinos no conocían ni el puchero, ni el caldo, mucho menos las verduras que componían el puchero de la época de la Colonia.


SOPA DE POROTOS


Con la inmigración llega la “sopa de porotos” por el lado paraguayo cocinada con porotos frescos, arroz, queso fresco y leche, o el “so’oisopy”(sopa de carne) que se cocinaba la carne cruda pisada en mortero (hoy en día se usa ya carne molida) y hervida con caldo de verduras a partir de un sofrito, ésta comida lo suelen comer hasta hoy en día los obreros que parten al amanecer de sus casas cómo desayuno. El “Saporo” con carne de carnaza o paleta, carne de segunda con porotos frescos o secos y arroz, en sí la inmigración paraguaya es la que mayor cantidad de recetas aportó a la gastronomía correntina, como también la famosa “sopa de chipas”.Pero la inmigración que desde Corrientes llega al Paraguay aportan todo lo concerniente al locro y sus variantes.


CHIPA


El uso de la mandioca, la harina de mandioca y su elaboración del chipá, elemento sagrado de las clases sociales correntinas, antes sería una preparación de los asalariados y compondría la matula o el avío, la chipa se podría comer fresca o seca, y duraría bastante tiempo. La chipa está muy ligada en su cocción con el tatacuá o el horno de barro, que en toda casa de pobres habría, sobre todo en casas de la periferia, del campo o en las Estancias. El traspaso de esta cultura del pobre en la cultura del rico, en los restaurantes de categoría donde gastan su dinero los ricos el horno de barro hoy en día está presente, tal vez a un estilo moderno, el barro se reemplazó por el hierro o el gas, pero el gusto no tiene límites.
En el libro “Recetas con Payé” de París y Meana Colodrero (2013), se da una receta antigua familiar de la “Sopa correntina” de María Silvia Pucciarello, donde dice que se comía en la casa de su abuela,la recuerda con su delantal y el gusto por la cocina, elaboraba con trozos de pollo, harina de maíz blanco, cebolla de verdeo, perejil, queso de campo. En el rescate cultural en que estamos encomendados creo que este plato debería volver a nuestros hogares, sobre todo por ser una comida de Santa Rosa, Saladas o Mburucuyá, de donde provienen los Pucciarello.
Se creía que la clase baja, la asalariada o la muy pobre es la que comía menudencia, como el librillo, la pata, el caracú, esta parte de la faena hasta hoy es rechazada por la clase alta y no se comercializa en las carnicerías comunes, pero si en las de barrios.


MOQUECA y PESCADOS


El Capitán Cook, en su viaje alrededor del mundo(1728) recoge recetas de los puertos por donde escaló en su derroteo, al pasar frente al Brasil y límite del Ecuador, allí se habla “Moqueca de Peixe”, un plato de pescado ensopado que lleva leche de coco, aceite de dende con trozos de pescado, cebolla, tomate y mucho limón. Este ensopado relaciona las raíces africanas de los esclavos con el aceite de dende (un fruto anaranjado de una palmera) y la leche de coco, de los mares oceánicos, con el pescado fresco de los pescadores. Un plato popular portuario pasó hoy a constituir uno de los mas exitosos de restaurantes caros del norte de Brasil. Nadie que paso por Bahía dejo de “saborearlo”. Y hablando del Brasil no podemos omitir una comida que ya es común en Corrientes, la “feijoada”, una comida de la clase pobre brasilera que se elabora principalmente con huesos de cerdo, chorizos, porotos negros, se hierve por horas, la clase social correntina de cierto poder económico que viaja de turista al Brasil saborea este plato los días sábados al mediodía (toda comida de asalariados se elaboraba los días sábados al mediodía en el descanso obrero), se come con arroz blanco, fariña y sus variantes.
En Corrientes comemos el “chupín de pescado” en base al pescado de surubí, armado, con pocas o nada de espinas, vino blanco, limón, papas, debe quedar caldudo, lo comen tanto la clase baja como la alta y es una especialidad masculina, se suele hacer en la olla de hierro “la morocha”.
Los franceses nos dan como herencia la “sopa de cebolla”, algo tan francés como campesino, con cebollas, en rout, caldo, vino, crema de leche y croutons.
Las comidas que antaño comían los pobres con carne de segunda, verduras y frutos que podrían conseguir de las huertas pasaron en la actualidad, tanto por el costo cómo por el tiempo en elaboración, cómo así también debido a la presencia de cocineras provenientes del campo, que solo sabían cocinar estos platos; a ocupar hoy en día un lugar en la mesa de la clase media y de la clase social alta, que antes veían en las carnes, verduras y frutas de segunda cómo algo no consumible, las cuales en el gusto gastronómico son exquisiteces.


Fuente: www.nortecorrientes.com

miércoles, 26 de marzo de 2014

Formas de cocción de la chipa

Varias son las formas de cocinar la chipa, aquí van algunas:

Cocción con Hojas:

es muy interesante la variedad de hojas que eran utilizadas para cocinar las chipas. Las hojas que se registraron para este uso hasta el momento son: banana, la mas utilizada en la actualidad, de güembe, jaguarundi, jui, mbyry o achira y abatipire (la hojas que cubren la espiga del maíz. Estas hojas cumplen varias funciones como:
Envolver totalmente la masa y cocinarlas bajo las cenizas, al horno o hervidas.
Usarlas como base sobre la cual se colocan las chipas para introducirlas al horno, sirviendo de aislante entre la base y la masa, ademas contribuye a darle aroma y sabor a la misma.
Haciendo comparaciones y pruebas, la mejor forma de cocción es envolviendo con las hojas, conservan mas las propiedades nutricionales y adquieren un sabor diferente, debido a que el alimento no se mezcla con agua, ni recibe el calor directo, ni se evaporan sus propiedades, también satisface mas.
Cuando se usa de base para cocinar chipa, sopa o panes, también la masa queda mejor, absorbe menos grasa, no se frita y adquiere un sabor diferente.
Las hojas de las espigas de maíz, del güembe y del banano, tanto fresco como secado a la sombra servían para envolver los productos. es necesario tener presente que en décadas anteriores no se disponía de papeles ni plásticos, solo bolsas de tela para los mas pudientes y estas hojas previenen del polvo y la humedad por ser impermeables, y hoy dia en vez de quemarlas o desperdiciarlas, seria interesante usarlas para evitar la contaminación y el uso excesivo de papeles.





Palo Asador:

Consiste en colocar la masa por un palo y cocinarla directamente sobre el calor del fuego. Este modo esta entre los mas antiguos y los mas utilizados cuando se usaban los fogones, ya que en forma inmediata y en cualquier lugar uno podía cocinar y tener un pan o una comida sustanciosa.




El Horno o Tatakúa:

Es un horno de barro, los mas modernos son de ladrillo cocido. los hay de distintos modelos y formas. Existen varias cabalas para su construcción, de hecho, que para su construcción usan tierra colorada , no se le ponen cemento ni cal, algunos los mezclan con estiércol de animal, otros ponen restos de vidrio en la base para que sea mas caliente, que las bocas no deben ser muy grandes, ni mirar al norte, otros dicen que depende de la altura o de la bóveda, pero si, dentro de todos se cocina chipa, sopa, pan y carne. El calentarlo también tiene su técnica y demuestra habilidad de quien lo hace, no todos conocen el punto del Tatakúa, para disponer de un horno bien caliente, también influyen las leñas que se usan, y lo que ayuda a darle el toque final por el calor que despide, son las hojas secas del coco, o "mbokaja rope", muy apreciado por las cocineras. Entre las herramientas necesarias para la cocción, es la escoba larga fabricada con un manojo de hierbas frescas, preferentemente el tipishahú, atadas por un palo que sirve para limpiar las brasas del tatakúa.





Bajo Cenizas:

Esta forma esta entre las mas antiguas. Consistía en envolver la masa en hojas de güembe, del maíz, la achira o banana, y colocando luego bajo las cenizas calientes.


Ña'epiû:

especie de paila de barro, usado también como tostador, este recipiente aun se usa en algunos lugares y es un excelente utensilio de cocina, al ser grueso, el fuego no es directo y el proceso es lento, lo cual contribuye para conservar las propiedades alimenticias. Para cocinar las chipas, según el tipo de masa, se usa como base para no pegarse o quemarse la hoja de banana, achira o güembe, jagua rundy, que eran y son los mas disponibles.





Acarreo de Leña - Jepe'ava:

No se descuidaba la provisión de leña para el tatakúa, especialmente para los que vivian en zonas mas urbanas, que debían emplear la siesta y parte de la tarde, formando grupos numerosos incluyendo a los niños, quienes hacían largas y ruidosas caravanas a los montes mas cercanos en busca de la leña. De regreso, cada uno volvía con sendos atados de leña, sujetados con "ysypo" sobre la cabeza o arrastrando algún tronco o rama gruesa.

Fuente : http://www.chiperialeticia.com.py/la_chipa.html

domingo, 16 de marzo de 2014

Chipa pan completo

La chipa como alimento se convierte en un "Pan completo", es decir, sea cual fuere la receta ofrece fibra, proteínas, calorías, sales minerales y vitaminas, y cada uno de acuerdo a las debilidades o fortalezas de su organismo puede seleccionarlas, o como se dijo en otro punto sustituir las grasas por aceites vegetales.

 La chipa siempre se consumió sola o acompañada con leche, cocido o el famoso terere ruparâ (base para el terere), Consumir una de las variantes de chipa es suficiente para pasar el día y también varios días si es necesario.

La chipa como fuente de trabajo

Desde tiempos muy remotos para muchas familia representaba su fuente de ingreso y en cada comunidad siempre existió una o varias chiperas que la fabricaban para su comercialización. Hoy esta actividad sigue muy vigente y para muchos resuelve el problema del empleo. Primeramente fueron las postas, los lugares donde se cambiaban los caballos, o en los mercados, o en casa de algunas familias que se dedicaban a su venta. Luego las ofrecían en las estaciones del tren y en las paradas de colectivos. También se las vendían en las escasas fiestas bailables que existían y no faltaban en las fiestas patronales, en las carreras de sortija o de caballo, en las corridas de toro, en los partidos de fútbol, muchas veces estaba acompañada de olorosas butifarras. A la venta de chipas les acompañaba la venta de alojas (jugos de fruta endulzados con miel de caña), mosto (el jugo de la caña de azúcar diluido) y jugo. La venta de chipas era una actividad netamente femenina.Esto acontecía cuando no existía la disponibilidad de los alimentos industrializados que hoy tenemos y que algunos no son muy buenos para la salud. Hoy día casi cada pueblo, las mujeres principalmente, suben a los colectivos a vender la chipa en canastos planos, ajaka, cubiertos por manteles blancos. Desde la década del 1980 a las "chiperas" comienzan haciéndole la competencia los "chiperos" que son los varones vendiendo chipa. En el presente y en especial en Asunción se ven a numerosos varones con grandes ajakás o canastos llenos de chipa recorriendo las calles y subiendo a los colectivos. Estos, en su mayoría son de los pueblos cercanos a Asunción. Esta actividad contribuye de alguna manera a disminuir el desempleo. El pionero de los chiperos fue Juan Ramón Ayala, oriundo de Barrero o Eusebio Ayala, quien afianzó la fama de "chipa Barrero". Él, comenzó en la década del 60 vendiendo chipa en las canchas de Fútbol. Debía de tener un carácter muy especial , pues en el Estadio de Sajonia, y en otras canchas era acosado constantemente con burlas y menosprecio, pero el sabor de su chipa se imponía y siempre regresaba con las canastas vacías. Pero comentan que tenía una habilidad impresionante para manejar la canasta sobre la cabeza entre las multitudes y vendía por pedazos la chipa y la tiraba a sus compradores a varios metros de altura.





domingo, 2 de marzo de 2014

Pequeño diccionario chipero


Pequeño diccionario:
Chipa aramiró: La traducción es “torta de almidón”. Es la chipa más popular; se trata de un panecillo cuyos ingredientes principales son el almidón de yuca, el queso, la grasa y la leche.

Chipa caburé: La traducción literal es “torta caño” o “torta con forma de cañón”. Se hace con una masa semejante a la de la chipa aramiró, sólo que es más consistente. Se moldea alrededor de un palo y se cocina sobre brasas. Es propia de Corrientes.

Chipa cuerito: Es una chipa sui géneris hecha con harina, agua y sal que se cocina frita. Propia de Formosa.

Chipa guazú: La traducción literal sería “torta grande”. Es un pastel que se prepara con maíz tierno rallado, leche, queso, grasa y cebollas. Se cocina al horno. Propio de Misiones.

Chipa so’ó: La traducción es “torta de carne”. Es una chipa en forma de panecillo hecha con una masa de harina de maíz y un relleno de picadillo de carne y cebollas. Propia de Formosa




Historia de la Chipa



Los panes de harina de las distintas harinas de maíz y mandioca que reciben distintos nombres en toda la geografía americana, aquí en el Paraguay en los últimos siglos sobrevive con el nombre de Chipa y Mbeju y es uno de los alimentos más antiguos que tiene la población americana. Mucho de los nombres se perdieron en el tiempo.
Con la venida de los españoles este pan adquiere una simbiosis con el cual se consolida la Chipa que actualmente conocemos. Así se introducen la utilización de los huevos, leche y queso en la alimentación y para la elaboración de la chipa, que paulatinamente la población mestiza o nativa va absorbiendo.
En los registros históricos de la época de la colonia y de los Jesuitas aparece en varios párrafos que los Guaraníes preparaban tortas y panes de mandioca o de maíz, pero no especifican que tipo. Lastimosamente no se registraron los nombres que los guaraníes daban a estos panes o tortas ni los ingredientes.
Para la fabricación de la chipa no se usa ningún tipo de levadura y puede guardarse varios días, a pesar del calor. Estas características le valieron para que los sacerdotes, en los albores de la catequización lo admiten para que los indígenas lo utilicen durante la Semana Santa y todas las celebraciones religiosas.
Es una comida festiva y se la encuentra en todas las manifestaciones de la religiosidad popular, como: alimento principal de Semana Santa, o en los rezos finales de las novenas, el día de los muertos, el tres de mayo o día de la Cruz con el cual se realiza el Kurusu jegua y se colgaban en los pesebres.
Antiguamente y en la zona rural aún elaboran todos los ingredientes. Esta actividad involucra a toda la familia, hombres, mujeres y niños, así como en la preparación de la masa, los panes y la cocción. Actualmente la mayoría de las familias adquieren los ingredientes en el comercio local.



LAS "FORMAS" DE LAS CHIPA (Chipa jegua)


Las formas dadas a la chipa se encierra en la expresión Chipa Jegua. Jeguaka, es la acción de dar formas o adornar la masa de la chipa. Ombojeguaka Kuaa, es la asignación al especializado o especializada, es quien tiene más habilidad para dar formas o adornar las chipas. En la familia o en el barrio están los que gozan de mayor reconocimiento por su arte de trabajar la masa. Es interesante escuchar que quienes se refieren a estas personas lo hacen con cierta reverencia y respeto, como si se dirigieran a alguien muy importante.
Es el momento donde el pueblo, al elaborar la chipa, tiene un espacio donde desarrollar su creatividad sirviéndole como base la masa blanda y suave de la chipa, creando con ella figuras artísticas:antropomorfas formas de santos, ridiculizando o simbolizando a los personajes conocidos, como parientes, amigos, políticos o personas que tengan características individuales como gordos, flacos, etc.;zoomorfas como palomas, peces yacaré, entre otras;Las más comunes son: argolla, redondos, alargadas, formas de rombos, cilindros, que son las más fáciles de realizar. Además de todas estas formas, la imaginación y la destreza crean múltiples figuras que no se las puede definir. En las zonas rurales acostumbran realizar panes bastantes grandes.
Con esta actividad desarrollan una sana competencia que une la familia y los recrea sanamente.